5 reglas para salir con un compañero de trabajo

Los romances de oficina han existido desde que existen las oficinas (u otros lugares de trabajo). Debido a la cantidad de tiempo que pasamos en el trabajo, codo con codo con nuestros compañeros, nuestras vidas sociales y profesionales a menudo se entrelazan. Esas relaciones son a veces bastante íntimas, incluso cuando no son románticas. Eso en sí mismo puede ser problemático, pero cuando esas amistades se convierten en romances, ¡cuidado! Si te sientes atraído por un compañero de trabajo, sigue estas reglas para no meterte en problemas.

Piensa dos veces antes de lanzarte a una relación

Conocer a una persona importante en el trabajo puede ser genial para tu vida social, pero puede ser como un choque de trenes para tu carrera. El sentido común te dice que debes evitar un romance en la oficina porque puede reflejarse mal en ambos y sabes que será incómodo si las cosas no funcionan. Sin embargo, a veces, tu buen juicio se desvía cuando la química se apodera de ti.

Ni siquiera te dirijas a una primera cita hasta que lo pienses seriamente. Primero, averigua si tu organización tiene una política formal que prohíba a los empleados salir con otros. Si es así, aplaza la cita hasta que uno de los dos tenga otro trabajo. Puede que pienses que puedes salir en secreto, pero no merece la pena el riesgo.

A continuación, incluso si tu empresa no tiene una política formal, considera si frunce el ceño ante los romances de oficina. Intente recordar situaciones del pasado que se convirtieron en un problema para alguien en su lugar de trabajo. Pide consejo a tu mentor en el trabajo, si lo tienes. No despiertes las sospechas de tus otros compañeros comentándolo con ellos.

No infrinjas la ley

Hacer insinuaciones románticas hacia un compañero de trabajo puede acabar en denuncias por acoso sexual para ti. Sé extremadamente cauto, sobre todo si la persona en la que estás interesado es tu subordinado. Deja claro que no habrá repercusiones si te rechazan. Ni siquiera bromee con ello, por ejemplo, diciendo o insinuando que no aceptará un no por respuesta.

Después de empezar a salir, asegúrese de que sus sentimientos siguen siendo mutuos. Tu pareja no debe sentirse presionada para seguir en la relación. Las demandas por acoso sexual son desagradables para todos los implicados. Sé consciente de lo que constituye y no hagas nada que un compañero pueda tomar por un avance sexual no deseado.

La discreción es la clave

Si todas las partes están de acuerdo en seguir adelante, puedes decidir dar el paso. Eso no significa que debas hacer pública tu nueva relación en el trabajo. Podría incomodar a tus compañeros de trabajo.

Con las redes sociales y los reality shows de televisión que nos animan a dejar que el mundo sea testigo de nuestros momentos más personales, la discreción se ha convertido en un arte en extinción. Es mucho más prudente mantener el romance en el lugar de trabajo en privado que hacer alarde de él delante de tus compañeros.

No mientas sobre la relación, pero tampoco dejes que todo el mundo vea cómo se desarrolla. Podrías convertirte en objeto de cotilleo en el lugar de trabajo.

Establezca reglas con su pareja y tenga un plan de salida

Aunque no parezca muy romántico, formule un conjunto de reglas, y un plan de salida si las cosas no funcionan. Asegúrese de que usted y su pareja están en la misma página al respecto. ¿Quieren ambos algo serio o uno de los dos quiere que sea casual?

Decide cómo proceder en el trabajo. Por ejemplo, ¿el romance será un secreto? Evitaréis llegar juntos al trabajo o salir a la misma hora? ¿Piensan compartir sus descansos para comer?

Luego viene la parte difícil, la que nadie que se embarca en una nueva relación quiere considerar. Aunque la posibilidad de que su romance no dure puede parecer insondable cuando apenas está comenzando, piense en cómo manejarlo si ese desafortunado evento ocurre. A no ser que tú o tu pareja tengáis pensado dejar el trabajo, veros todos los días puede ser inevitable. Averigua cómo funcionará eso antes de que ocurra.

No dejes que tus sentimientos se interpongan en el camino de hacer tu trabajo

Si tú y tu pareja sois también subordinado y jefe, podría haber problemas por delante. Lo más prudente es evitar un romance en este caso, pero si decides no hacerlo, no dejes que tus sentimientos por el otro influyan en la forma de hacer tu trabajo. No seguir esta regla podría llevar a que uno o ambos tengan que buscar un nuevo lugar de trabajo y una nueva pareja.

Por ejemplo, puede ser difícil criticar el trabajo de tu compañero aunque tu función en la organización lo requiera. Tener que responder a un compañero que está más arriba en la cadena de mando de la organización también puede convertirse en un problema.

Poner tu romance por delante de tu trabajo sería hacer un gran flaco favor a tu empleador y también podría molestar a los colegas que pueden sentir que están recibiendo un trato desigual.

También es importante recordar que las estructuras organizativas pueden cambiar y tu pareja podría acabar vinculada en la cadena de mando. Si no puedes compatibilizar tu trabajo y tu relación, pásate a otro empleador o pide un traslado dentro de la organización que te impida trabajar juntos en ese puesto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *