Colinérgico

Artículo principal: Enfermedad de Alzheimer
Ver también: Inhibidor de la colinesterasa

La hipótesis afirma que una posible causa de la EA es la reducción de la síntesis de acetilcolina, un neurotransmisor implicado tanto en la memoria como en el aprendizaje, dos componentes importantes de la EA. Muchos de los tratamientos farmacológicos actuales para la EA se centran en la hipótesis colinérgica, aunque no todos han sido eficaces. Los estudios realizados en la década de 1980 demostraron un deterioro significativo de los marcadores colinérgicos en los pacientes de Alzheimer.

Así, se propuso que la degeneración de las neuronas colinérgicas en el cerebro anterior basal y la pérdida asociada de la neurotransmisión colinérgica en la corteza cerebral y otras áreas contribuían significativamente al deterioro de la función cognitiva observado en los pacientes con la enfermedad de Alzheimer

Estudios posteriores sobre el sistema colinérgico y la EA demostraron que la acetilcolina desempeña un papel en el aprendizaje y la memoria. Se utilizó escopolamina, un fármaco anticolinérgico, para bloquear la actividad colinérgica en adultos jóvenes e inducir alteraciones de la memoria similares a las presentes en los ancianos. Las alteraciones de la memoria se revirtieron cuando se trató con fisostigmina, un agonista colinérgico. Sin embargo, revertir los deterioros de la memoria en pacientes con EA puede no ser tan fácil debido a los cambios permanentes en la estructura cerebral.

Cuando los adultos jóvenes realizan tareas de memoria y atención, los patrones de activación cerebral se equilibran entre los lóbulos frontales y occipitales, creando un equilibrio entre el procesamiento ascendente y descendente. El envejecimiento cognitivo normal puede afectar a la memoria a largo plazo y a la memoria de trabajo, aunque el sistema colinérgico y las áreas corticales mantienen el rendimiento mediante una compensación funcional. Los adultos con EA que presentan una disfunción del sistema colinérgico no son capaces de compensar los déficits de la memoria a largo plazo y de trabajo.

La EA se trata actualmente aumentando la concentración de acetilcolina mediante el uso de inhibidores de la acetilcolinesterasa para impedir que ésta se descomponga. Los actuales inhibidores de la acetilcolinesterasa aprobados en Estados Unidos por la FDA para tratar el Alzheimer son el donepezilo, la rivastigmina y la galantamina. Estos fármacos actúan para aumentar los niveles de acetilcolina y, en consecuencia, aumentar la función de las células neuronales. Sin embargo, no todos los tratamientos basados en la hipótesis colinérgica han tenido éxito en el tratamiento de los síntomas o en la ralentización de la progresión de la EA. Por lo tanto, se ha propuesto una alteración del sistema colinérgico como consecuencia de la EA más que como causa directa.

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